miércoles, 20 de febrero de 2019

Último en irse

Invertir el tiempo
en un fraudulento cariño,
¿por qué no avisas si volverás?
al menos doy conjuro, con mis palabras,
que el viento no nos callará,
y las ruinas del corazón las verás en pinturas,
conoceré la galería que alberga en tus pupilas,
nada nos detendrá.
Condenados,
la naturaleza sociable,
y la base del alma solitaria,
aún buscando felicidad y placeres,
hay un único viaje, el nuestro.
Se ahogan en el café algunos sueños,
pero aquí estoy,
intentando oír y comprender todas las voces;
¡dejad que se expresen!
pero no les creas, sólo crea.
Hay un abanico de colores en cielo,
palabras y música,
hoy elijo el gris,
la nota La m,
porque me recuerdan a tus pasos que no he vuelto a escuchar.