A mitad del otoño
nada más hacÃa sentido
que un cielo sin luna.
La mañana se fue,
la tarde no trajo,
mi recuerdo tiene ojos pequeños
y marrones con sus túneles profundos.
Eran el abismo
que no pude darle nombre.
El resto es silencio.
Mero diálogo interno
en medio del desierto.