Sí, ¡que sí!,
vine a echar humo,
en un envoltorio de lamentos.
Una noche más no he podido ser feliz.
Es casi natural como el desague,
la muerte del cangrejo,
¡falta de luz en la oscuridad!
Tan complejo semblante,
natural como el embrollo
de
i
co ó .
No hace falta hablar,
la ciudad nos está matando,
parece que pueden entrar
a nuestras casas.
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